Escala la tensión global: el petróleo supera los USD 100 tras el bloqueo naval de EE.UU. a Irán

Los mercados financieros globales vivieron una jornada de alta volatilidad luego del anuncio de un bloqueo naval por parte de Estados Unidos sobre Irán, en el marco de una escalada de tensiones geopolíticas en Medio Oriente.

La medida, impulsada por el presidente Donald Trump y ejecutada por el Comando Central de Estados Unidos (CENTCOM), implica la intercepción de embarcaciones que intenten ingresar o salir de puertos iraníes.

Como consecuencia inmediata, el precio del petróleo registró un salto abrupto superior al 8%, superando nuevamente la barrera de los USD 100 por barril, un nivel que no se observaba desde escenarios de alta tensión en la región.

El barril de Brent —referencia clave para Argentina— alcanzó los USD 104,35, mientras que el WTI trepó a USD 102,52 para contratos cercanos.

El Estrecho de Ormuz, punto crítico

El foco de la crisis se concentra en el Estrecho de Ormuz, una vía clave por donde circula aproximadamente el 20% del petróleo mundial.

Si bien Washington aclaró que la medida no afectará a buques con destino a terceros países, el despliegue militar y las tareas de vigilancia y desminado generaron un clima de máxima incertidumbre que impacta directamente en el comercio marítimo global.

El fracaso de una reciente cumbre internacional en Pakistán, destinada a negociar sobre el programa nuclear iraní, profundizó aún más el escenario de inestabilidad.

Bolsas en rojo y alerta económica

La reacción en los mercados bursátiles fue inmediata. Las principales bolsas de Asia, como el Nikkei y el Hang Seng, registraron caídas cercanas al 1%, mientras que en Europa índices como el Ibex 35 y el Euro Stoxx 50 retrocedieron hasta un 1,5%.

En Estados Unidos, Wall Street anticipa una apertura con pérdidas, en un contexto marcado por la incertidumbre energética.

Desde el Fondo Monetario Internacional, su directora Kristalina Georgieva advirtió que este escenario podría elevar significativamente los costos energéticos, especialmente en países importadores.

Consecuencias para Argentina

El impacto también se hace sentir en economías emergentes como la argentina. La suba del petróleo presiona sobre los costos logísticos, el precio de los combustibles y las variables inflacionarias, en un contexto ya marcado por tensiones cambiarias y fiscales.

Este nuevo shock energético global reaviva los temores sobre una aceleración de la inflación y pone en duda los objetivos económicos de corto plazo en distintos países.

Comentarios

Comentar artículo