La médica residente Delfina “Fini” Lanusse se presentó ante la Justicia y rechazó las acusaciones en su contra en el marco de la causa que investiga un presunto circuito ilegal de medicamentos dentro del sistema de salud. Durante su declaración, aseguró que nunca sustrajo fármacos y defendió su trayectoria profesional.
Lanusse y el anestesista Hernán Boveri fueron procesados por el delito de administración fraudulenta. Aunque no quedaron detenidos, el juez interviniente dispuso medidas restrictivas, como la prohibición de salir del país y un embargo millonario sobre sus bienes.

En su indagatoria, la médica sostuvo que las acusaciones surgieron a partir de versiones difundidas por una colega con la que mantenía un conflicto personal. Por su parte, Boveri declaró que los medicamentos encontrados en su domicilio estaban destinados a uso veterinario, aunque no brindó precisiones al respecto.
La investigación se inició tras la muerte de un joven de 29 años, cuyo fallecimiento fue vinculado a una sobredosis de propofol y fentanilo. El hallazgo de estos fármacos en el lugar derivó en una pesquisa sobre el posible desvío de drogas de uso hospitalario.
El expediente también incluye menciones a encuentros informales conocidos como “propofest”, donde se habría consumido este tipo de sustancias. En ese contexto, Lanusse reconoció anteriormente haber utilizado propofol, aunque afirmó que lo hacía bajo la influencia de Boveri.
Desde organismos del sector advirtieron que el consumo de este tipo de drogas no es un hecho aislado y señalaron la necesidad de abordar la problemática dentro del ámbito sanitario. Mientras tanto, la causa continúa en curso y busca esclarecer responsabilidades en un entramado que combina el uso indebido de medicamentos, adicciones y posibles irregularidades profesionales.
