No pagar una multa de tránsito en Argentina puede generar una serie de complicaciones: desde la acumulación de intereses hasta la imposibilidad de realizar trámites como renovar la licencia de conducir o, incluso, la retención del vehículo. Sin embargo, muchas personas desconocen que estas sanciones tienen un tiempo límite de vigencia.
De acuerdo con la Ley Nacional de Tránsito, las multas no son eternas. Cada infracción cuenta con un período de prescripción, es decir, un plazo tras el cual el Estado ya no puede exigir su pago. Este tiempo varía según la jurisdicción donde se cometió la falta y el tipo de infracción.
Cuándo vencen las multas según la provincia
Los plazos no son iguales en todo el país. Por ejemplo:
En otros distritos, como Formosa o Tierra del Fuego, los tiempos pueden ser más cortos, dependiendo de la gravedad de la infracción.
Faltas leves y graves: cuál es la diferencia
La normativa distingue entre distintos tipos de infracciones, lo que también influye en el tiempo de prescripción.
Las faltas leves son aquellas que no representan un riesgo directo para la seguridad, como estacionar en doble fila o utilizar la bocina sin motivo.
En cambio, las faltas graves incluyen conductas peligrosas, como cruzar semáforos en rojo, exceder ampliamente la velocidad permitida o circular sin documentación.
Qué tener en cuenta
Si bien existe la posibilidad de que una multa prescriba, no pagarla puede traer consecuencias mientras siga vigente. Además de los recargos económicos, puede afectar trámites administrativos y generar inconvenientes legales.
Por eso, especialistas recomiendan verificar el estado de las infracciones y, en caso de corresponder, regularizar la situación para evitar problemas a futuro.
