Sábado, 06 de junio
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Estudiantes reaccionó a tiempo, venció a Platense y levantó el Trofeo de Campeones

Con un doblete de Lucas Alario en los minutos finales, el Pincha dio vuelta la final en San Nicolás, se impuso 2-1 ante Platense.

Estudiantes de La Plata volvió a demostrar su carácter en una final decisiva. En el duelo entre los campeones del Torneo Apertura y el Clausura, el equipo dirigido por Eduardo Domínguez se impuso 2-1 a Platense en el estadio Único de San Nicolás y se consagró campeón del Trofeo de Campeones, sumando un nuevo título a su rica historia.

El encuentro comenzó adverso para el Pincha. Platense, ordenado y competitivo, se puso en ventaja con el gol de Franco Zapiola, futbolista surgido de Estudiantes, que capitalizó una de las pocas situaciones claras del Calamar. A partir de allí, el equipo platense tuvo que remar desde atrás, con mayor posesión y protagonismo, pero sin claridad en los metros finales.

La reacción llegó sobre el cierre y tuvo un nombre propio: Lucas Alario. El delantero, que hasta esa noche llevaba apenas un gol en 28 partidos con la camiseta albirroja, apareció en los momentos clave para revertir la historia. Primero, con una definición precisa para el empate; luego, con el tanto del triunfo que desató el festejo pincha y sentenció la final.

Más allá del resultado ajustado, Estudiantes fue superior a lo largo del partido y terminó ganando de manera justificada. Platense sostuvo su estilo combativo y físico, pero volvió a mostrar las limitaciones que lo acompañaron durante gran parte de la temporada: tras consagrarse en el Apertura, no logró clasificarse entre los ocho mejores del Clausura y finalizó 22° en la tabla anual.

Un cierre de año ideal

Con esta consagración, Estudiantes cerró un año inolvidable. Días atrás había vencido por penales a Racing en la final del Clausura, logro que le permitió asegurar su clasificación a la Copa Libertadores 2026, tras quedar relegado en la Tabla Anual.

Además, el nuevo título le abrió al Pincha la puerta a dos finales más: disputará la Supercopa Argentina frente a Independiente Rivadavia, campeón de la Copa Argentina, y la Supercopa de la Liga Profesional ante Rosario Central, líder de la tabla acumulada.

Un campeón con identidad

Este Estudiantes no será recordado por desplegar un fútbol extraordinario ni por figuras rutilantes, pero sí por su fortaleza anímica y su capacidad para sobreponerse a la adversidad. Desde actuaciones destacadas en la Copa Libertadores —como el recordado cruce ante Flamengo— hasta los playoffs del Clausura, el equipo construyó su camino con convicción y personalidad.

En un año atravesado por polémicas arbitrales y decisiones institucionales cuestionadas, el Pincha terminó representando el descontento de gran parte del ambiente futbolero. Supo fortalecerse en la adversidad, incluso cuando sufrió sanciones inéditas, y convirtió cada obstáculo en combustible competitivo.

Por todo eso, Estudiantes no solo ganó un título: dejó una huella. Y cerró el año en lo más alto.

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