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El cuarteto cordobés ya es Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad
La Unesco reconoció al género nacido en Córdoba como una expresión artística única y viva.
El cuarteto cordobés, uno de los géneros más representativos de la cultura popular argentina, fue declarado Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad por el Comité Intergubernamental de la Unesco, reunido en Nueva Delhi (India). La postulación, presentada por la Municipalidad de Córdoba hace más de tres años bajo el título “Cuarteto, Música, Letra y Danza en la Ciudad de Córdoba”, obtuvo finalmente la aprobación internacional.
La Unesco define el patrimonio cultural inmaterial como el conjunto de prácticas vivas —usos, representaciones, expresiones, conocimientos y técnicas— que las comunidades reconocen como parte de su identidad. El cuarteto, cuya historia se nutre de transformaciones constantes, encaja plenamente en esa definición por su fuerte arraigo social, su vigencia y su capacidad de evolución.
Los orígenes: del Cuarteto Leo al nacimiento del “tunga-tunga”
El cuarteto nació el 4 de junio de 1943, cuando el Cuarteto Leo, dirigido por Augusto Marzano e integrado por su hija Leonor Marsano, Miguel Gelfo y Luis Cabrero, debutó en el auditorio de la radio LV3. Un mes más tarde realizaron su primer baile y, una década después, editaron su primer disco.

Tras la muerte de Marzano en 1961, Leonor quedó al frente del conjunto y creó el famoso “tunga-tunga”, el ritmo característico que funciona como base del género: un compás en 2/4 marcado por el piano, dos sílabas y dos movimientos de pies. Su origen se vincula a la tarantela y el pasodoble europeos, aunque con los años incorporó ritmos latinos, percusión afrolatina y secciones de vientos.
De Córdoba al país: la expansión de un movimiento popular
El cuarteto creció y se transformó con artistas que llevaron su esencia a grandes escenarios: Carlos “La Mona” Jiménez, Rodrigo, Ulises Bueno, La Konga, Euge Quevedo, Q’Lokura, Pelusa, Sebastián, entre otros. Cada uno aportó su impronta, consolidando un movimiento cultural que hoy moviliza a miles de personas cada fin de semana en Córdoba y en toda la Argentina.
El género también resistió momentos difíciles. Durante la dictadura militar, muchos cuarteteros fueron perseguidos y sus discos retirados de circulación. “La prohibición fue en la época de los militares… levantaban los discos para que los turistas no se rieran de la música regional de Córdoba”, recuerda La Mona Jiménez, frase que hoy forma parte del Museo del Cuarteto.
Un recorrido que culmina en la Unesco
En 2021, tanto el Gobierno de Córdoba como el Gobierno Nacional declararon al cuarteto patrimonio inmaterial. Ese mismo año abrió sus puertas el Museo del Cuarteto, ubicado en Colón y Rivera Indarte, que exhibe vestuario de artistas, gigantografías, imágenes históricas, biografías, instrumentos —como el piano de Coquito Ramaló— y el popular “Rincón del Baile”, una recreación de una pista de los años 50.
Ahora, la distinción de la Unesco corona ese camino. El gobernador cordobés Martín Llaryora celebró la noticia como un “día histórico”:
“El mundo entero reconoce algo que los cordobeses sabemos desde siempre: que el cuarteto es más que música. Que la Unesco haya consagrado al cuarteto como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad es un orgullo enorme”.
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