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Javier Milei anunció que el Gobierno ampliará los recursos del Ministerio de Defensa para avanzar en la construcción de la Base Naval Integrada de Ushuaia, en el marco de una serie de medidas vinculadas con el reclamo argentino de soberanía sobre las Islas Malvinas. El anuncio fue realizado el jueves 3 de septiembre durante una cadena nacional, en la que el Presidente también anticipó nuevas sanciones para empresas vinculadas con la explotación de recursos naturales en el archipiélago y el envío al Congreso de un proyecto de Ley de Defensa de la Soberanía Nacional.

La iniciativa, sin embargo, no nació durante la actual administración. El Ministerio de Defensa ubica su planificación en un plan de necesidades elaborado en 2010 y el proyecto atravesó distintas gestiones. En marzo de 2022, durante el gobierno de Alberto Fernández, se realizó el inicio formal de las obras, con la presencia del entonces ministro Jorge Taiana, el gobernador fueguino Gustavo Melella y autoridades de la Armada. El objetivo oficial era fortalecer la presencia nacional en el Atlántico Sur y mejorar las capacidades logísticas argentinas hacia la Antártida.

El diseño contempla un complejo de gran escala. La primera etapa incluye la urbanización del predio, redes de servicios, un muelle de unos 15.640 metros cuadrados y aproximadamente 1.050 metros lineales de sectores de atraque, con profundidades que varían entre 6 y 16 metros. También están previstos un edificio de servicios marítimos de unos 2.540 metros cuadrados y alrededor de 10.100 metros cuadrados destinados a logística antártica, con talleres, depósitos, cámaras frigoríficas y sectores para combustibles y carga general.

La demora es uno de los puntos centrales del proyecto. Un informe oficial presentado ante el Congreso consignó un avance físico del 9,13% y financiero del 19,40%, con una inversión acumulada de $2.474.833.898 entre 2021 y 2025. Entre las obras terminadas figuran los movimientos de suelo para dos galpones modulares y las fundaciones y platea de uno de ellos, mientras que también se realizaron estudios y documentación para futuras obras del muelle, las redes de infraestructura y otros edificios. Una respuesta oficial de 2026 indicó además que la continuidad de la ejecución está condicionada por la programación financiera y la disponibilidad de fondos.

La ubicación de Ushuaia le otorga al proyecto un valor estratégico que excede su función militar: la Armada señala que desde allí se controla parte de los espacios marítimos australes, se realizan tareas de búsqueda y rescate y se sostiene la proyección argentina hacia la Antártida. En ese contexto, la decisión de Milei busca darle nuevo impulso a una obra que permanece inconclusa y que el Gobierno presenta ahora como una pieza de su estrategia para fortalecer la presencia argentina en el Atlántico Sur.

Autor: lbogliano