La deuda en dólares pone a prueba a Castagnino en el Concejo
Sesión especial y mayoría de dos tercios
El Ejecutivo buscará esta noche los ocho votos necesarios para avanzar con la refinanciación del pasivo municipal. La operación no implica una quita de deuda, sino un cambio en los plazos de pago que trasladará parte de la carga a futuras gestiones.
El Concejo Deliberante de Victoria tendrá esta noche, desde las 19:30, una sesión especial para tratar un único expediente: la ordenanza que autorizaría al Ejecutivo de Isa Castagnino a adherir al esquema de refinanciación de la deuda municipal en dólares. La iniciativa se encuadra en el régimen provincial de reestructuración de pasivos previsto por la Ley 10.480 y el Decreto 1483/26.
Según los términos de la propuesta difundidos hasta el momento, el municipio busca reestructurar aproximadamente US$500.000 que aún quedarían del crédito original cercano al millón de dólares, utilizado para financiar obras como la nueva Terminal y la Casa de la Mujer, además de la adquisición de maquinaria. El esquema planteado contempla un período en el que se pagarían intereses y posteriormente comenzaría la amortización del capital. La refinanciación, por lo tanto, no supone una condonación ni una reducción automática de la deuda, sino un alivio sobre los vencimientos inmediatos a cambio de extender el horizonte de pago.
El trasfondo político aparece en la necesidad de conseguir votos opositores. El expediente ya obtuvo despacho por mayoría en comisión, pero su aprobación en el recinto requiere una mayoría especial de dos tercios. Con doce integrantes en el cuerpo, son necesarios ocho votos.
La composición oficial publicada muestra seis concejales del Frente Más por Entre Ríos y cinco opositores, además del presidente del cuerpo; sin embargo, no existe información pública suficiente para afirmar de antemano cómo votará cada edil.
La discusión también expone una diferencia dentro del propio espacio político que gobierna Victoria. En 2025, el senador provincial Víctor Sanzberro votó en contra de la ley provincial que habilitó el marco para la reestructuración de deuda y cuestionó, entre otros aspectos, la falta de precisión sobre tasas, plazos y condiciones.
Ahora, la gestión municipal que encabeza Castagnino pretende utilizar ese mecanismo para reestructurar el pasivo local, una diferencia de posiciones que ya fue planteada públicamente.
La sesión, entonces, no sólo pondrá en discusión una herramienta financiera: también medirá la capacidad política del Ejecutivo para reunir una mayoría especial y comprometer a futuras administraciones con el pago de una deuda que Victoria arrastra desde años anteriores. El interrogante que quedará planteado es cuánto alivio financiero obtiene hoy el Municipio y cuánto de esa decisión terminará siendo afrontado por los próximos gobiernos.
Gerardo Gómez
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