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La imagen de Nuestra Señora del Huerto fue entronizada en un punto emblemático de Victoria, recuperando un espacio que durante años había quedado sin su antigua ermita. Alumnos y miembros de la comunidad educativa participaron de una celebración cargada de simbolismo.

 

 

La intersección de los bulevares Eva Perón y 25 de Mayo volvió a convertirse en escenario de una expresión de fe. Allí, junto al histórico edificio del Tiro Federal, alumnos del Instituto Nuestra Señora del Huerto participaron de la entronización de una imagen de la Virgen del Huerto, en el marco de las actividades de la novena que la institución lleva adelante por quinto año consecutivo.

El lugar no fue elegido al azar. Se trata de uno de los accesos tradicionales a la ciudad y, además, de un espacio que durante años contó con una pequeña ermita dedicada a la Virgen. Según se explicó durante la celebración, aquella estructura había sido retirada como consecuencia de trabajos vinculados a una obra de desagüe y posteriormente nunca fue reconstruida.

Ahora, la imagen vuelve a ocupar ese lugar con un nuevo significado para la comunidad. La ceremonia buscó recuperar aquella presencia mariana y, al mismo tiempo, convertir el sitio en un punto de encuentro para quienes llegan a Victoria y para quienes emprenden el camino de regreso.

La historia de la advocación tiene profundas raíces en Italia. La devoción a Nuestra Señora del Huerto nació en Chiavari, donde la imagen mariana estuvo vinculada originalmente a un muro cercano a un huerto. Con el paso del tiempo, aquella representación se transformó en un símbolo de protección, esperanza y agradecimiento.

La presencia de la Virgen del Huerto también forma parte de la identidad histórica de Victoria. Las Hermanas del Huerto llegaron a la ciudad en febrero de 1895 y comenzaron su misión educativa y asistencial, que con los años se consolidó en una comunidad educativa profundamente vinculada con la advocación mariana.

En 2025, la comunidad huertana celebró los 130 años de presencia de las Hermanas del Huerto en Victoria, reafirmando el fuerte vínculo entre la institución, la ciudad y la espiritualidad de Nuestra Señora del Huerto.

Durante la entronización, desde el colegio destacaron el deseo de que la nueva imagen represente un mensaje de protección y esperanza para toda la comunidad. “Queremos que nuestra ciudad sea un huerto fecundo”, expresaron, haciendo referencia al deseo de construir una sociedad donde la vida sea cuidada, las familias encuentren raíces y la esperanza pueda florecer.

La iniciativa contó con el acompañamiento de la Municipalidad de Victoria, la comisión directiva del Tiro Federal y vecinos y colaboradores que participaron de distintas maneras en el proyecto. Entre ellos fueron mencionados Oscar Franceschelli, Cristian Regue, Ana y Lola Moliné —responsables de la mayólica—, Ivana Balbi y Tomás Trucco, además de quienes realizaron donaciones para la ornamentación del espacio.

La celebración contó también con el acompañamiento de la madre Guadalupe y de integrantes de la comunidad educativa.

De esta manera, la denominada “Virgen del Tiro” vuelve a marcar presencia en uno de los accesos de Victoria. Más que una nueva imagen emplazada en la vía pública, para quienes impulsaron el proyecto representa el regreso de un símbolo que había desaparecido del paisaje urbano y que ahora busca convertirse nuevamente en una referencia de fe, bienvenida y despedida para quienes transitan por la ciudad.

La iniciativa se integró a las misiones pendientes de la novena de Nuestra Señora del Huerto, una tradición que la institución sostiene desde hace cinco años y que vuelve a llevar la presencia de la Virgen más allá de las paredes del colegio, hacia distintos espacios de la comunidad.

 

Agradecemos al Colegio Nuestra Señora del Huerto por compartir la fotografía y permitirnos acompañar este momento tan especial para la comunidad.

Autor: ggómez