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Durante el último fin de semana, vecinos volvieron a expresar en redes sociales su malestar por la presencia de mosquitos en distintos sectores de Victoria. El reclamo se instala nuevamente en la agenda política después de que ATURVIC y concejales ya hubieran advertido sobre el problema y reclamado previsión.

 

 

Los mosquitos volvieron a convertirse en tema de conversación entre los vecinos de Victoria durante el último fin de semana. A través de publicaciones y comentarios en Facebook, Instagram y X, ciudadanos expresaron nuevamente su malestar por la presencia de insectos y por las dificultades que genera la situación en la vida cotidiana, especialmente durante las actividades al aire libre y en horarios nocturnos. El tema volvió a ocupar un espacio visible en la conversación pública de la ciudad.

El reclamo ciudadano aparece, además, después de que el sector turístico encendiera la alarma. El 14 de agosto, la Asociación de Turismo Victoria (ATURVIC) realizó un encuentro en el Hotel Sol al que fueron convocados empresarios, prestadores, concejales y representantes institucionales. La presencia de mosquitos fue uno de los tres principales temas planteados, junto con la creciente y la situación económica del sector, en una reunión donde se reclamó previsión y coordinación de cara a la próxima temporada.

La problemática también tiene una dimensión política dentro del Concejo Deliberante. La concejal Ailén Guerra sostiene que desde ese ámbito se propusieron distintas instancias para abordar el tema y anticiparse a su impacto. Según manifestó públicamente, impulsaron un Consejo Consultivo que no habría sido acompañado por el oficialismo, presentaron notas que —según afirma— todavía no fueron respondidas y promovieron una mesa de trabajo a la que fueron invitados distintos actores, pero en la que, de acuerdo con su planteo, no participaron funcionarios de la gestión. El proyecto para crear un Consejo destinado al control de mosquitos figura efectivamente entre los asuntos abordados por el Concejo.

 

 

El reclamo tampoco aparece solamente como una preocupación sanitaria. Desde el sector turístico ya se había advertido sobre sus consecuencias económicas y sobre el impacto que puede generar la presencia de mosquitos en una ciudad que pretende posicionarse como destino. Fernando Arredondo, empresario del sector, sostuvo recientemente que el problema se extiende incluso durante el invierno y recordó que la actividad nocturna ya sufrió sus efectos en temporadas anteriores.

Así, lo que durante el fin de semana reapareció en las redes sociales como una queja de vecinos vuelve a encontrarse con un reclamo que ya pasó por empresarios, concejales y espacios institucionales. La discusión política, entonces, deja de ser solamente “hay mosquitos” y pasa a ser otra: ¿por qué un problema que viene siendo advertido desde distintos sectores continúa reapareciendo en la agenda pública sin que exista, al menos hacia afuera, una respuesta que genere previsibilidad y tranquilidad en la comunidad?

Autor: ggómez