Inflación de julio: esperan una leve aceleración y el mercado sigue mirando el límite del 2%
El INDEC dará a conocer este jueves el IPC de julio. Las estimaciones privadas apuntan a una inflación cercana al 2%, aunque el dato de la Ciudad de Buenos Aires, que llegó al 2,9%, encendió algunas señales de alerta
El Gobierno afrontará este jueves una nueva prueba para su estrategia de reducción de la inflación. El Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC) difundirá el dato correspondiente a julio, en un escenario en el que las proyecciones privadas anticipan una leve aceleración respecto del registro de junio.
Durante junio, el Índice de Precios al Consumidor nacional había alcanzado el 1,9%, el menor nivel desde julio de 2025. En los primeros seis meses de 2026, la inflación acumuló un incremento del 16,8%, mientras que la variación interanual se ubicó en el 33,5%.
Para julio, el mercado espera que el índice vuelva a ubicarse alrededor del 2%.
El último Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM) elaborado por el Banco Central, a partir de las estimaciones de 45 participantes, ubicó la proyección de inflación de julio en 2%.
La cifra coincide con la estimación realizada en el relevamiento anterior. Entre los diez analistas que históricamente tuvieron mejores resultados en sus pronósticos, la previsión fue algo menor y se ubicó en 1,9%.
Para la inflación núcleo, que excluye aquellos componentes con comportamiento más volátil, tanto el conjunto de los participantes como el grupo de analistas con mejores antecedentes proyectaron un 1,8%.
Si finalmente el dato nacional se ubica en torno al 2%, significaría una pequeña aceleración respecto del 1,9% de junio.
El dato esperado para julio también será observado porque podría marcar una interrupción en la tendencia descendente que se había registrado durante los últimos meses.
Después del 3,4% de marzo, la inflación nacional bajó al 2,6% en abril, luego al 2,1% en mayo y finalmente al 1,9% en junio.
La pregunta que empieza a ganar espacio entre los economistas es si la inflación podrá continuar descendiendo o si el nivel cercano al 2% representa una especie de piso difícil de perforar.
En este contexto, el comportamiento de los servicios, las tarifas reguladas y los precios estacionales adquiere una importancia creciente, ya que pueden dificultar una reducción más marcada del índice general.

Uno de los principales antecedentes para analizar la inflación de julio fue el índice correspondiente a la Ciudad de Buenos Aires.
El IPC porteño registró una suba del 2,9% durante julio, frente al 1,8% que había marcado en junio.
Con este resultado, la inflación acumulada en la Ciudad durante los primeros siete meses de 2026 llegó al 19,4%, mientras que la variación interanual alcanzó el 33,2%.
Sin embargo, los especialistas advierten que el dato porteño no necesariamente implica que la inflación nacional vaya a alcanzar el mismo nivel.
La composición del aumento en CABA estuvo fuertemente influenciada por determinados servicios y factores estacionales.
Entre los rubros que más aumentaron en la Ciudad se destacaron Recreación y cultura, con 5,8%, y Restaurantes y hoteles, con 5,3%.
También se registraron incrementos en Educación, que avanzó 4,1%; Transporte, con 3,1%; y Vivienda, agua, electricidad, gas y otros combustibles, que subió 2,7%.
En conjunto, los rubros vinculados con restaurantes y hoteles, vivienda, transporte, alimentos y recreación explicaron una parte importante de la variación mensual.
Dentro del sector gastronómico y hotelero tuvieron particular incidencia los aumentos de los alojamientos turísticos y, en menor medida, los precios de alimentos preparados en restaurantes, bares y otros establecimientos.
Uno de los aspectos más importantes del índice porteño fue la diferencia entre la evolución de los bienes y la de los servicios.
Mientras los bienes aumentaron 1,4%, los servicios registraron una suba de 3,8%.
Los precios estacionales tuvieron un incremento todavía mayor, del 10,9%, mientras que los regulados aumentaron 3%.
Esta composición explica por qué el resultado de la Ciudad de Buenos Aires no puede trasladarse automáticamente al índice nacional.
En el caso de los alimentos, uno de los rubros que mayor impacto tiene sobre el presupuesto de los hogares, la suba en CABA fue del 1,9% durante julio.
El nuevo dato de inflación se conocerá en un contexto en el que la desaceleración de los precios todavía no se tradujo en una recuperación firme del consumo.
Según un relevamiento de la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME), las ventas minoristas de las pequeñas y medianas empresas registraron una caída del 3,8% interanual en julio.
Además, retrocedieron 2,1% respecto de junio y acumularon una baja del 2,7% durante los primeros siete meses del año.
La situación refleja una paradoja: mientras la inflación mensual se mantiene muy por debajo de los niveles registrados durante los períodos de mayor aceleración, muchas familias continúan restringiendo sus gastos.
De acuerdo con el relevamiento de CAME, el final del efecto del aguinaldo y el aumento del peso de las tarifas sobre los ingresos familiares llevaron a una actitud más cautelosa por parte de los consumidores.
Las compras se concentraron principalmente en productos indispensables, medicamentos y artículos de reposición inmediata.
En cambio, quedaron en segundo plano los bienes durables, la indumentaria y otros productos de mayor valor.
Textil e indumentaria registró una baja interanual del 5,6%; Bazar, decoración, textiles para el hogar y muebles retrocedió 5,5%; mientras que Alimentos y bebidas cayó 5,4%.
La excepción fue el rubro de Ferretería, materiales eléctricos y materiales para la construcción, que mostró un crecimiento del 1%.
El escenario también tuvo impacto sobre las expectativas de los comerciantes.
El 44,5% de los empresarios consultados calificó como desfavorable la situación de su negocio, frente al 43,1% registrado durante el mes anterior.
Además, el 61,5% consideró que las condiciones actuales no son favorables para realizar nuevas inversiones.
Estos datos reflejan las dificultades que todavía enfrenta el consumo interno pese a la moderación de la inflación.
Dentro de un panorama mayoritariamente negativo, el comercio electrónico mostró un comportamiento diferente.
Las ventas por internet de los comercios que también cuentan con locales físicos aumentaron 14,9% interanual.
El crecimiento evidencia que una parte de los consumidores está trasladando sus compras hacia los canales digitales, donde puede comparar precios con mayor facilidad y acceder a promociones y diferentes medios de pago.
El dato que difundirá el INDEC será seguido con atención tanto por el Gobierno como por los mercados y los consumidores.
Una inflación cercana al 2% confirmaría que el proceso de desaceleración continúa, aunque también mostraría las dificultades para llevar el índice hacia niveles considerablemente inferiores.
El resultado de julio será analizado, además, junto con la evolución del consumo. Una inflación más moderada todavía convive con una demanda interna debilitada y con familias que continúan priorizando los gastos esenciales.
Por eso, el dato no será importante solamente por algunas décimas más o menos, sino también por lo que pueda anticipar sobre la evolución de los precios y la recuperación del consumo durante los próximos meses.
@lali_be_
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