Escuchar artículo

La noticia conmocionó al mundo entero y marcó el final de una carrera que revolucionó la industria musical. Sin embargo, el paso del tiempo no logró disipar todas las dudas alrededor de las circunstancias de su fallecimiento.

La noche previa a su muerte, Jackson participó de intensos ensayos en el Staples Center de Los Ángeles. Quienes compartieron esas horas con él aseguraron que se mostró animado, activo y comprometido con el espectáculo que preparaba para sus seguidores.

Tras finalizar la jornada, regresó a su mansión en Holmby Hills durante la madrugada. Allí permaneció acompañado por su médico personal, Conrad Murray, quien más tarde quedaría en el centro de la investigación judicial.

Según la reconstrucción realizada por las autoridades, el cantante padecía severos problemas de insomnio y consumía distintos medicamentos para poder descansar. Durante la madrugada y la mañana del 25 de junio recibió varios sedantes, aunque ninguno habría logrado ayudarlo a dormir.

Finalmente, alrededor de las 10:40 de la mañana, Murray le administró propofol, un potente anestésico de uso hospitalario que Jackson llamaba habitualmente “leche”. Minutos después, el médico aseguró haber encontrado al artista inconsciente y sin signos vitales.

Los equipos de emergencia llegaron rápidamente al lugar e intentaron reanimarlo antes de trasladarlo al Centro Médico Ronald Reagan de la Universidad de California (UCLA). Pese a los esfuerzos médicos, el fallecimiento fue confirmado oficialmente a las 14:26.

La autopsia concluyó que la muerte fue consecuencia de una intoxicación aguda provocada por la combinación de propofol y lorazepam, lo que derivó en un paro cardíaco. La Justicia calificó el caso como homicidio y responsabilizó a Conrad Murray por negligencia médica.

Durante el juicio, la fiscalía sostuvo que el profesional actuó de manera irresponsable al suministrar medicamentos altamente riesgosos fuera de un entorno hospitalario. En 2011 fue declarado culpable de homicidio involuntario y condenado a prisión.

A pesar de la resolución judicial, las teorías y especulaciones nunca desaparecieron. En 2017, Paris Jackson, hija del cantante, afirmó públicamente estar convencida de que su padre fue asesinado, reavivando el debate sobre lo ocurrido.

Hoy, a 17 años de aquella jornada que paralizó al mundo, la figura de Michael Jackson continúa vigente. Su legado musical sigue batiendo récords, mientras que las circunstancias de su muerte permanecen como uno de los episodios más impactantes y discutidos de la historia del espectáculo.

Autor: lbogliano