Mientras se realizaba el velorio público en la Legislatura de Santa Fe, una denuncia impulsó la intervención judicial para preservar el cuerpo de Alejandra Oliveras. La Fiscalía evalúa si corresponde realizar una autopsia que permita esclarecer detalles del fallecimiento.
La despedida a Alejandra “Locomotora” Oliveras, una de las máximas referentes del boxeo argentino, se vio envuelta en un giro inesperado. En las últimas horas, la Justicia ordenó suspender de manera inmediata su cremación, tras una denuncia presentada por el fisicoculturista Aldo Sergio Parodi, con asesoramiento legal de la abogada Patricia Noemí Apesteguy.
La exboxeadora falleció ayer, a los 47 años, como consecuencia de un accidente cerebrovascular isquémico que derivó, según el parte médico, en una embolia pulmonar y posterior paro cardiorrespiratorio. Sin embargo, la presentación judicial sostiene que podría haber elementos que aún no fueron debidamente esclarecidos.
"La cremación podría comprometer la obtención de evidencia relevante para el establecimiento de los hechos vinculados al fallecimiento”, expresó el Ministerio Público Fiscal al justificar su decisión. Aunque los detalles de la acusación no fueron difundidos públicamente, la posibilidad de una autopsia está siendo analizada para determinar si existen causas adicionales o distintas a las señaladas inicialmente.
En paralelo a esta intervención judicial, se desarrolló el velatorio de Oliveras en la Legislatura de Santa Fe, donde cientos de seguidores, referentes del deporte y ciudadanos se acercaron para darle el último adiós. Desde las 16, el público pudo ingresar al recinto, donde el féretro, cubierto con una bandera argentina, fue recibido con un prolongado aplauso. La jornada se extendió hasta las 21 horas.
Durante la mañana, de 7 a 16, sus seres queridos participaron de una ceremonia privada. La familia, aún conmocionada por la pérdida, no realizó declaraciones respecto de la denuncia ni de la decisión judicial.
La figura de “La Locomotora”, campeona mundial en múltiples categorías y orgullo santafesino, seguirá siendo recordada no solo por su trayectoria en el ring, sino también por su carisma y su vínculo con la comunidad. La causa judicial abierta agrega una incógnita inesperada a una despedida que hasta entonces era puramente emocional.
